|
Carlos es recordado como un modelo de la "espiritualidad del desierto", pero lo es también de la "espiritualidad de la relación". Se le conoce también por la Oración de Abandono. Está tomada de una meditación en la que él la pone en los labios de Jesús muriendo en la cruz. Introduce la meditación diciendo: "Esta es la ultima oración de nuestro Maestro, de nuestro Bienamado... que pueda ser la nuestra... que pueda ser no sólo la oración de nuestro último momento, sino la de todos nuestros momentos..."
Padre mío Me abandono a Ti. Haz de
mí lo que quieras. Lo que hagas de mí te lo agradezco. Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo, con tal que tu voluntad se haga en
mí y en todas tus creaturas. No deseo nada más Dios mío. En tus manos entrego mi vida, Te la doy Dios mío con todo el amor de mi corazón, porque te amo, y porque para
mí es una necesidad de amor darme, entregarme en tus manos sin medida, con infinita confianza, porque Tú eres mi Padre.
|
|