El Padre Rolando Escobar Belmar nació el 4 de Agosto de 1909 en Curanipe,
hijo de D. Horacio Escobar Venegas y de la Sra. Bienvenida Belmar Bustos,
el tercero de seis hermanos. A pocos días de nacer fue bautizado
en la parroquia de Curanipe. A los siete años hizo su Primera Comunión
y un año después se confirmó, con sus hermanos menores.
Después de la visita pastoral de Mons. Gilberto Fuenzalida, entonces
Obispo de Concepción, Rolando Belmar sintió el llamado del
Señor e ingresó en el Seminario de la Sma. Concepción,
junto con su hermano Luis Enrique, en Marzo de 1919. Allí estuvo
bajo la tutela del Inspector Clotario Blest Riffo, una figura legendaria
en Chile, un devoto católico, que más tarde fuera gran sindicalista.
Después de sus estudios humanistas y eclesiásticos en el Seminario,
Rolando Escobar estudió nuevas asignaturas, como Psicología
Experimental, Sociología y otras.
Al crearse la diócesis de Chillán, fue trasladado al Seminario
Sagrado Corazón de Jesús, de esa ciudad, donde cursó
la Teología, ejerciendo el cargo de inspector y profesor de sus condiscípulos.
El primer obispo de Chillán, Martín Rücker Sotomayor,
había formado el Curso Teológico y el Seminario Menor, con
destacados profesores. Algunos de ellos fueron alumnos de la Universidad
Gregoriana de Roma. Entre ellos estaba el mismo Sr. Obispo Diocesano, quien,
a pesar de sus múltiples actividades como Obispo, era profesor de
Ascética y Mística y de Sociología, de cuya ciencia
era en Chile eminente maestro.
Promovido a las Ordenes Sagradas, Rolando Escobar recibió el sacerdocio
el 24 de Septiembre de 1932 en la Iglesia Parroquial de La Merced de Chillán,
de manos del Excmo. Mons. Martín Rücker, que lo tuvo como secretario
privado, siendo aún estudiante. Comenzó su ministerio como
capellán de las Religiosas Sacramentinas. Al año siguiente
fue nombrado párroco de Sauzal y Curanipe, distantes 90 kms. una
de la otra, recorrido que realizaba a lomo de caballo. En 1937, sin dejar
dichas parroquias, se suma a la única parroquia existente entonces
en Cauquenes: San Pedro, desempeñando además las labores de
profesor en ambos liceos, así como en el Colegio de la Inmaculada
Concepción. Después del fallecimiento del Rector del Instituto
de Cauquenes, tuvo que hacerse cargo del Rectorado de ese colegio particular.
Luego del terremoto de 1939, residió en su pueblo natal de Curanipe
y en 1940, al fallecer el Pbro. Exequiel Gatica Landabur es nombrado párroco
y Rector del Santuario de la Candelaria en Chanco. Desde entonces ha permanecido
fiel a su ministerio en Chanco, durante 56 años. Es el párroco
en funciones más antiguo de Chile. Los pueblos y los campos de la
zona lo vieron pasar en el caballo blanco, que un feligrés le puso
a su servicio, hasta que heredó de sus padres un vehículo.
El 4 de Julio de 1990 el Padre Escobar recibió de manos de S.E. el
Presidente de la República, don Patricio Aylwin, una codecoración
por decreto del Ministerio de Justicia, por tener más de 50 años
de vinculación a Gendarmería, como capellán ad-honorem
de esa institución.
El Padre Escobar fue declarado Hijo Ilustre de Chanco en Noviembre de 1992,
y en Julio de 1996 fue distinguido por sus 56 años de labor ecesiástica
al servicio de la comunidad. Otro acontecimiento de gran importancia en
la vida de Don Rolando Escobar fue su visita a Roma, para asistir a la Beatificación
del Padre Alberto Hurtado, en Octubre de 1994. Antes de esta ceremonia tuvo
la dicha de formar parte de una peregrinación desde Roma a Tierra
Santa, junto con el sacerdote de Linares Pbro. Luis López R.
De regreso a Roma, el Padre Escobar acompañó a su Obispo Diocesano,
Mons. Carlos Camus L. en la audiencia privada que éste tuvo con el
Santo Padre, el 13 de Octubre de 1994. Allí tuvo también la
ocasión de saludar a Sor Teresa de Calcuta y de tomarse una fotografía
con ella, su Obispo y el Pbro. Luis López.
Después de una seria enfermedad, al terminar la Semana Santa de 1996,
el Padre Escobar se recuperó totalmente y pudo celebrar sus bodas
de Diamante Sacerdotales en su querida Parroquia de Chanco, el 24 de Septiembre
de 1996. Al final de la semana, cuminó su celebración con
una Misa Solemne en La Basílica de Nuestra Señora de la Merced,
en Santiago. Predicó la Homilía Mons. Eladio Vicuña
A, quien fuera tercer Obispo de Chillán, cuando la parroquia de Chanco
pertenecía a esa Diócesis. Después vino un acto de
convivencia Sacerdotal que se celebró en el Hogar Sacerdotal P. José
Kuhl, con asistencia de ex-alumnos de los Seminarios de Concepción
y Chillán así como de hijos de Chanco y de familiares y amigos
de la infancia del Padre Escobar.